Vuelta al ruedo

1994-1999

Siempre me ha gustado apoyarme en una obra literaria, ¿Para qué me voy a poner a inventar una, si existen muchas historias maravillosas en la literatura.

Después del retiro del navegante vuelve Gades al ruedo para crear su última obra. José Manuel Caballero Bonald ya le había comentado quince años antes que el clásico de Lope de Vega Fuenteovejuna se adaptaba perfectamente a lo que a Antonio le pedía el cuerpo.

Después de Bodas, Carmen y Fuego, flamencas y andaluzas, antes de retirarse definitivamente por prescripción facultativa, mira atrás, a su época de joven con Pilar López y con su primera compañía con la Jota, y comienza a componer Fuenteovejuna.

Sabe que la cultura de un pueblo no se aprende, se comparte, se experimenta. Con un guión esbozado entre Antonio y Caballero, en julio de 1994 se comienza a trabajar. El equipo lo forman, Elvira Andrés repetidora, Dominique You director técnico, Juanjo Linares maestro de folclore y Faustino Núñez, que se hizo cargo de la música.

Con Fuenteovejuna Antonio selecciona entre el inmenso repertorio del folclore español músicas y cantos que ilustraran el discurrir del drama. La parte que ilustrara las escenas del comendador debía tener principalmente música en clave de trompetería marcial. Para Laurencia, Marina Claudio, el Alcalde Juan Quintero, el comendador Candy Román. Músicos, los suyos, a las guitarras su compadre Antonio Solera, Manuel Rodríguez (Perdi), y al cante Gómez de Jerez, Manolo Sevilla, Gabriel Cortés y su esposa, La Bronce, y Enrique Pantoja, por supuesto.

La banda sonora está basada en fundidos de más de treinta músicas diferentes logrando la unidad y eficacia teatral que solo Gades sabía hacer, bailándola. De Fuenteovejuna es casi unánime, el número preferido del público es El Lavadero, el primero que Gades coreografía.

El ballet se esta completando, aunque faltan el principio y el final. Nada más y nada menos. El doctor José Luís Barros invita a Pepe Caballero y a Antonio a su casa de Udra en Bueu, y Antonio me lleva tambien a Faustino Núñez. En casa del doctor Barros Gades acaba Fuenteovejuna.

La Compañía Antonio Gades vuelve al ruedo el 20 de diciembre de 1994 lleva al Carlo Felice de Génova Fuenteovejuna, cuarto ballet y cuarto estreno fuera de su tierra (Bodas en Roma, Carmen y Fuego en París). Tras el estreno genovés, con gran éxito, empieza una gira por Japón para llegar en abril a la Maestranza de Sevilla y estrenar el ballet en España. La gira sudamericana de 1995 renueva su contacto con su querido continente. Brasil, Argentina, Uruguay y Chile vieron Fuenteovejuna, y Cuba, un año más tarde (La Habana, Santiago y Guantánamo). El 11 de diciembre de 1995 el Premio de Dirección Coreográfica de la Asociación de Directores de Escena (ADE) por Fuenteovejuna.

En esos años comienza a forjar la idea de dedicarse a la formación, sueño este que no pudo realizar y que la Fundación tiene intención de recuperar.